miércoles, 18 de agosto de 2021

¿ES PECADO RECIBIR LA “VACUNA” EXPERIMENTAL? MILES CHRISTI- 15/08/2021

“Inyectamos organismos genéticamente modificados en los brazos de niños pequeños, se los metemos directamente en las venas” -Bill Gates en una audiencia[1] pública en Bruselas el 22/01/2015. Mirar el video: https://gloria.tv/post/cWpZ6oR4F78c1dFLtJD4HksWu

Por ALEJANDRO SOSA LAPRIDA

Me han hecho esta pregunta, referida a la “vacuna” contra el “covid”: “¿Es pecado dejarse vacunar o no?”. La cuestión no es sencilla, y ciertamente requiere de distinciones necesarias y de matices importantes. Para aquellos que aún no hayan comprendido de qué va esta “vacuna” y todo el contexto “pandémico” en curso -de manifiesto corte criminal[2]-, mi respuesta es negativa. En este caso, considerando la acción desde un punto de vista subjetivo o formal, la persona no cometería un pecado.

Descargar PDF:

https://drive.google.com/file/d/1BZiOmuEdodAG-yC-8hWPlo_DlOqIIaOp/view

No obstante, si a alguien se le presentaran dudas sobre su seguridad y su moralidad, estaría obligado en conciencia a informarse al respecto y a investigar de manera seria el tema antes tomar una decisión. Y, en caso de no hacerlo, ya sea por pereza o bien intimidado por la coacción externa recibida, sería imputable, en mayor o menor grado, dependiendo del nivel de conciencia que tuviera acerca de la malicia intrínseca de estas falsas vacunas y verdaderas manipulaciones genéticas experimentales, cuya inoculación constituye, objetivamente                  -materialmente considerada-, un pecado, es decir, una acción intrínsecamente mala, moralmente desordenada y reprobable, por atentar contra la salud y la vida del ser humano.

En cambio, para aquellos que hayan comprendido que estas “vacunas” constituyen un atentado bioterrorista de la élite mundialista para reducir la población mundial, la situación sería muy diferente, en lo que a la imputabilidad se refiere. En ese caso, sí habría pecado formal -como mínimo, de imprudencia grave-, el cual guarda analogía con, por ejemplo, la práctica de la “ruleta rusa” o con cualquier tipo de actividad en la que se asume un daño o un riesgo de manera innecesaria o imprudente, en clara transgresión del quinto mandamiento, que dispone el cuidado y la preservación de la vida humana inocente, incluida la propia.

Por otro lado, está el aspecto “abortivo” que revisten estas “vacunas”, las que fueron desarrolladas y/o probadas empleando cultivos celulares obtenidos de células de fetos provenientes de abortos provocados, y cuyos tejidos -de múltiples órganos-, además, les fueron extirpados en vida -requisito indispensable para que sean de utilidad en la experimentación biológica-, lo cual añade al infanticidio una capa suplementaria de crueldad de una malicia propiamente luciferina.

A mi entender -pero esto es solo una opinión, no soy moralista de formación-, quien, siendo consciente de esto, aceptara no obstante “vacunarse”, también incurriría en falta. Y esto es así porque, sinceramente, no veo como se podría evitar cierta complicidad y cooperación-aunque más no fuera lejana-, con este crimen primordial.

El comunicado del Vaticano[3] al respecto, que va en sentido contrario, me parece un craso error. Y, para ser franco, completamente escandaloso. ¿En qué mente cabe legitimar los “servicios” prestados por una “industria” que basa sus multimillonarias ganancias en la ejecución programada y el desmembramiento despiadado de seres humanos indefensos e inocentes -es decir, en sacrificios humanos-, contribuyendo de este modo con la continuidad indefinida del macabro comercio instaurado por una organización criminal de infanticidas disfrazados de sanadores?

Se dice en el documento que hay tan solo una “cooperación material, pasiva y remota” con los abortos efectuados hace años, pero ¿quién no ve que detrás de este argumento que suena a disculpa-y que considero éticamente cuestionable-, se disimula, de hecho, el visto bueno otorgado a la “cooperación formal, activa e inmediata” con una industria farmacéutica criminal, que favorece la contracepción, el aborto, la eutanasia, las manipulaciones genéticas y toda suerte de abominaciones bioéticas desde siempre y a cara descubierta, sin que nadie se atreva a interponerse en su camino?

Por otra parte, considero también, desde una perspectiva simbólica, que no sería descabellado establecer una analogía entre el bautismo cristiano y la inoculación de este brebaje maligno, el cual podría concebirse como un “anti bautismo” satánico. En efecto, en el ocultismo, la brujería y el satanismo, el valor atribuido a los símbolos es análogo al de los sacramentos cristianos, que actúan “ex opere operato”, es decir, al margen de las disposiciones subjetivas de los participantes de la ceremonia. Y este aspecto a la vez simbólico y espiritual de estas “vacunas” me parece gravísimo, aunque quien las reciba carezca de plena conciencia al respecto.

Este último argumento, de todos modos, no hace sino sumarse al anterior -que no se trata de verdaderas vacunas (evito adrede abordar aquí el debate pro o anti “vax”), que no impiden ninguna enfermedad, y, sobre todo, que son, en realidad, un atentado bioterrorista camuflado-, el cual basta y sobra para rehusar categóricamente esta imposición falsamente sanitaria pero realmente tiránica y satánica impuesta por Bill Gates y la OMS a toda la humanidad, en un acto de psicopatía y de megalomanía sin precedentes en la historia...

 SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS, EN VOS CONFÍO. 

INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA, RUEGA POR NOSOTROS.

Para mayor información:

Castellano: https://gloria.tv/user/PsqnxVeozUAb11SRjPVhdKjWu 

Inglés y francés: https://gloria.tv/user/3KNiWtn1fcY227s7wiwpSBVAk

1 comentario:

  1. Le agradezco mucho la publicación. Saludos cordiales en Cristo y María.

    ResponderBorrar