viernes, 11 de febrero de 2022

LA ELOCUENCIA DE UN TRAPO

Por BRUNO ACOSTA

El excelente blog “In Exspectatione” –hoy inactivo- tenía, como ilustrando su página, al costado derecho, una serie de imágenes con comentarios al pie. En una de ellas el autor, adelantándose –sin saberlo- en el tiempo, premonitoriamente, hablaba de “la elocuencia de un trapo”. El trapo que mentaba el susodicho era una camiseta de fútbol con el apellido “Buffón”; la fotografía fue tomada justo cuando Bergoglio la recibía como obsequio… y no hay mucho más que agregar.

Ahora bien: cuando nosotros, ahora, nos referimos a “la elocuencia de un trapo”, nos referimos, ni más ni menos, al maldito bozal. O, como gustan llamarle sus adeptos, al “tapaboca” o “mascarilla” (que así le dicen en la sufrida Madre Patria). Sí: el bozal es un trapo que dice mucho; que es, justamente, elocuente. ¿En qué sentido? En el sentido de que es un símbolo.

Probada está su nula utilidad para detener esta supuesta enfermedad. Así lo confesó la propia OMS al inicio de la locura, en marzo de 2020. En ese sentido, el diario “El País”, el viernes 13 de marzo de 2020, informaba:

“La OMS emitió un comunicado para informar que las personas que no tienen los síntomas respiratorios ‘no requieren una máscara médica, ya que no hay evidencia disponible sobre su utilidad para proteger a personas no enfermas’.

El comunicado se emitió debido al ‘miedo infundado’ en las personas que, en un intento de protección, decidieron hacer uso de los tapabocas. Sin embargo la OMS indicó que, al contrario, ‘pueden generar el efecto contrario al deseado’

Un anuncio similar fue realizado a finales de febrero por parte del director de Salud de Estados Unidos, Jerome M. Adams, a través de su cuenta de Twitter. ‘En serio, gente, ¡dejen de comprar barbijos!’”.

Esto, leído hoy, parece herético; pero fue publicado por el diario de mayor circulación del Uruguay, y sostenido por la propia OMS. ¿Qué queda, entonces? Queda que el bozal –como decíamos- es sólo un símbolo. Un símbolo impuesto universalmente por quienes controlan el mundo –la plutocracia internacional- y aceptado sin rechistar por el borregaje masificado. ¿Y qué significa ese símbolo? Se nos antojan dos significados, y pueden haber más:

1) Sometimiento.

2) Despersonalización, masificación, igualitarismo.

1) El sometimiento es claro por cuanto el bozal “marca” quiénes son adeptos al relato plandémico impuesto por las élites –quiénes, en definitiva, son adeptos a éstas- y quiénes no, y en qué grado. “Marca”, utilizando una idea nuestra, quiénes son feligreses de la “religión del covid” y quiénes no. Y, como decíamos, hay de todo. Hay algunos que derechamente deben catalogarse de imbéciles, que hacen deporte con el bozal; nos preguntamos cómo reciben el oxígeno suficiente. Hay otros que utilizan no uno sino ¡dos trapos!; y quienes, en tristísima actitud, le ponen bozales a los niños y hasta sugieren ponérselos a bebés. En el otro extremo, están los individuos que se resisten a utilizar el trapo y que lo hacen de mal modo en los lugares donde los obligan.

2) La despersonificación, la masificación y el igualitarismo son fenómenos todos conexos entre sí. El bozal cubre el rostro, que es la fuente de la personalidad. Se insiste en que debe tapar, no sólo la boca –como sugiere uno de sus apelativos- sino también la nariz; quedando al descubierto, únicamente, los ojos. Queda así borrada la esencia del rostro, al modo de las mujeres musulmanas –y otra vez el sometimiento del que hablábamos recién-. En este sentido, leímos recientemente un escrito del Dr. Antonio Caponnetto que, también premonitoriamente –en el año 2019- nos advertía sobre el riesgo que corría “el rostro”. Así escribía el maestro argentino (“La foto antigua”, en “ESI. Lecciones Políticamente Incorrectas”):

“[…] la corporeidad tiene su jerarquía, y por lo mismo su subversión. Y así como ahora, para nuestra vergüenza irremediable, los cuerpos son evaluados anatómicamente por aquellas partes que no están llamadas a exhibirse, tiempos mejores hubo en que todo lo digno de ser mostrado por el hombre se cifraba en su semblante. Su villanía o decencia se espejaba en la faz. En el visaje de su encarnadura quedaba grabada la hidalguía y el decoro; y por eso el término rostro, entre las antiquísimas culturas orientales, designó precisamente el honor y el prestigio.

[…] En el anecdotario de la vida de Miguel Ángel Buonarroti, se cuenta la costumbre del enorme artista de buscar modelos para sus personajes bíblicos entre los hombres de su entorno. A ellos acudía movido por la inspiración. Y sucedió que un día halló la cara exacta que analógicamente podía servirle para pintar a Jesucristo; y tras muchas años, volvió a hallar otra tristemente apta para describir a Judas. Dura fue la sorpresa y largo el llanto del artista y del modelo, cuando descubrieron que se trataba de la misma persona. En el medio, la iniquidad había dejado sus huellas en el rostro.

[…] Misteriosa aquella Égloga Cuarta de Virgilio, que hablando de un Niño que nacerá para gloria de la humanidad toda, le dice significativamente: ‘comienza ya, niño, a reconocer con una sonrisa a tu madre’. No habrá infancias que puedan cumplir con este trascendental imperativo, si sus rostros no son restaurados. Y si no lo son, decrecerá la niñez, la maternidad y la sonrisa. Casi nos tememos que es exactamente lo que está sucediendo, o lo que el demonio procura que suceda”.

Proféticas y estremecedoras palabras. Sí: efectivamente, es lo que el demonio procura que suceda, y sucedió: los rostros de las madres y de los niños han sido cubiertos con un trapo; borradas han sido sus sonrisas. Borradas han sido la niñez y la maternidad.

Destruido de esa manera el rostro –matriz de la persona- quedan sujetos despersonalizados, masificados, igualados. Ovejas de corral que son tan sólo números, fáciles de dirigir desde arriba.

Al principio de este acontecimiento surrealista, recordamos que un grupo de trinitarios –entre quienes estaba el propio Dr. Caponnetto- llamaron a quemar -y de hecho quemaron- bozales en la vía pública. Cuánta razón tenían. Habían comprendido el símbolo que es el bozal; la maldita elocuencia de ese trapo sucio.

6 comentarios:

  1. Gran resumen de lo que significa ese maldito símbolo. Sabido es que al diablo y sus seguidores siempre les ha interesado el simbolismo.
    Elnegacionistaconspirativistadeultraextremaderecha

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  2. Muy bien dicho, Bruno. Felicitaciones por dar testimonio de la verdad en esta época de ceguera espiritual y de pusilanimidad generalizadas, en donde la mayoría de los intelectuales católicos tienen "pauta completa", llevan dos años enmascarados sin rechistar, no dicen ni pío sobre la insoportable "vacunación" infantil en curso y no presentan reparos contra el "pase" totalitario. Yo creo que si se abrieran campos de concentración para quienes rehusamos inyectarnos el veneno transgénico encontrarían argumentos para justificar la medida, en aras del "bien común" y los "valores cívicos". He publicado su muy atinada nota en mi blog:

    https://gloria.tv/post/2F1GbvhFuckE3qAJ2suiWyxD4

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    1. Muchísimas gracias, Alejandro, por sus palabras. Hay muchos católicos que no pueden y, sobre todo, que no quieren ver. Mucha tibieza. Otros que están cómodos con sus bozales pues ya fueron desperzonalizados y masificados. En fin... Gracias también por publicar la nota. Felicitaciones por la labor que hace con su blog. Un abrazo.

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  3. Muchas gracias, Bruno. Si me lo permite, paso seguidamente enlace a algunas publicaciones que deberían servir para hacer reflexionar seriamente a los intelectuales católicos que permanecen mayoritariamente en un letargo incomprensible y un silencio injustificable respecto al atentado terrorista planetario y al crimen contra la humanidad sin precedentes perpetrado por le élite mundialista eugenésica hace ya dos años:

    1. "Análisis sobre la manipulación plandémica": https://gloria.tv/post/8WNf8T91VtRYDzghf9RyqaX4k

    2. "La pandemia no se está gestionando con objetivos de salud sino políticos": https://gloria.tv/post/WhYbaQFYptZE1GDsndhajLDcs

    3. "Evento 201: Simulacro de pandemia de coronavirus organizado por la Fundación Gates en 2019": https://gloria.tv/post/2JcowfENZ3ja17YoRwasRriAS

    4. "07/02/2020 - 07/02/2022: Dos años de Miles Christi": https://gloria.tv/post/XvaRqPhndULP3cqhn6BRduqtY

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