miércoles, 8 de junio de 2022

EL PATRIOTISMO Y LA PELOTA


Por JORGE LÓPEZ

No entiendo a esos hombres ucranianos corriendo tras un balón mientras en su país quizás sus vecinos, amigos, familiares deban estar corriendo con tanques por detrás.

Por estos días pudimos ver a la selección de Ucrania disputar frente a su símil de Escocia, una de las últimas plazas disponibles para el mundial de Qatar. La FIFA que opera en favor de la propaganda pro-OTAN, ha expulsado a Rusia de la competición y ha hecho campaña en favor de la causa de Ucrania usando propaganda estática o virtual en las pantallas con logos y colores alusivos a su postura en el conflicto. Porque la FIFA prohíbe manifestaciones políticas en los estadios solo cuando no le gustan, así el jugador italiano fue sancionado por usar el saludo romano, pero los que se hincaban por el BLM eran aplaudidos. Los escoceses no tenían oportunidad, entraron perdiendo, era evidente la presión, quizás hasta los mismos hijos de William Wallace víctimas de la máquina de vomitar mentiras deseaban que su equipo perdiera.

Los cables y programas deportivos mezclaban el tema político con el análisis del partido y comentaban que los jugadores declaraban: “queríamos ganar por nuestro pueblo”-decían que la gente les había pedido que “ganaran por su país”…

Yo no daba crédito a lo que veía, miles de ucranianos en las gradas del campo de Glasgow gritando eufóricos porque una pelota tocaba la red….al tiempo que sus compatriotas en el este del país ven como sus ciudades, sus economías, sus vidas son destruidas.

Este es el “patriotismo” de nuestra era, el de este mundo llagado que supura hediondez.

Todo valor ha sido subvertido y con pesar constataba como nadie reflexionaba sobre esto.

“Que ganaran por su país”: no me creo ni por un segundo que los ucranianos de Odessa, Mariupol, Kiev, etc. estuvieran pendientes de un partido de futbol teniendo en cuenta que un misil puede caer sobre sus cabezas en cualquier momento, mientras sobreviven entre escombros. Pero para un emigrante ucraniano que vive cómodamente en occidente quizás la perspectiva sea diferente. Lo que exaspera es la falta de empatía, la desubicación infame, el retorcido concepto del honor y el patriotismo.

Un comentario aparte me merecen los jugadores ucranianos :-“Gritaron el himno”- agregan los noticieros henchidos de emoción, ganaron el partido porque pusieron un plus.

¿Eso es valor? ¿Así se sale en defensa de la patria agredida?

Tiempo atrás vimos como ucranianos valientes, muchos civiles, incluidas mujeres, algunos profesionales, maestras y deportistas de todos las disciplinas tomaron un fusil por su país, y eso para mí es patriotismo. Amar la camiseta que te representa en una justa deportiva está bien, pero para los tiempos de paz, mas en tiempos de guerra pierde por completo el significado. Alguien me comentaba que esto era como cuando Maradona dejó a los ingleses fuera de México 86 con un gol épico, una venganza por Malvinas, y era un pequeño desquite, y era disfrutable esa victoria sobre los piratas, pero no se compara, porque primero ahora Ucrania no enfrenta a su enemigo en el campo de juego sino que Rusia ha sido baneado, y en segundo lugar porque cuando los sucesos del 86 el conflicto bélico entre los hermanos argentino y los ingleses ya era historia.

Durante la Segunda Guerra Mundial quedaron pocos hombres con edad para pelear en los EEUU, por ende las ligas deportivas debían dejar de competir, fue así que emergió la 1era Liga de beisbol femenino. Si un joven americano se escondía, simulaba un defecto físico o intentaba desertar para evadir la responsabilidad para con su país, recibía una pena, pero mucho peor aún era la condena social, se transformaba en un réprobo, un descastado, muchas veces indigno incluso a los ojos de sus padres. Los campeonatos mundiales de futbol fueron suspendidos. A nadie se le ocurrió que era oportuno jugar a la pelota. Me dirán que esto aún no es una guerra mundial, pues es verdad, pero al menos  Ucrania y los que participan de este conflicto no deberían estar jugando a la pelota. No entiendo a esos hombres ucranianos corriendo tras un balón mientras en su país quizás sus vecinos, amigos, familiares deban estar corriendo con tanques por detrás.

Nunca ha sucedido algo así, recuerdo que la propaganda comunista mostraba al recio hombre soviético, disciplinado, esforzado, impoluto y versus un hippie de Woodstock, drogado, ebrio y promiscuo y se burlaba de la “decadencia de occidente” que iba a sucumbir. Algo de razón había, basta ver lo sucedido en VietNam.

Creo que Putin podría estar pensando lo mismo ahora al ver como “Occidente” se pavonea con victorias de propaganda, ficción y fantasía , mientras en el campo de batalla Rusia avanza con pie firme.

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